Oracion a San Benito

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Oracion a San Benito

San Benito es uno de los santos más venerados y adorados en la religión católica. Conocido popularmente por ser el fundador de la orden de los benedictinos, cuyo propósito era establecer diferentes monasterios que eran basados en la autosuficiencia. Es conocido por ser el santo patrono de Europa y también el patriarca de del monacato de occidente. Cabe destacar que San Benito es mayormente conocido por crear una famosa regla dirigida hacia sus monjes, conocida como la Santa Regla, la cual fue inspiración para otras comunidades religiosas.

En cuanto a la vida de San Benito de Nursia, aparte d ser retratado brevemente en un poema escrito por Marcos de Montecasino, mayormente se puede leer sobre su vida en el segundo volumen de Diálogos, escrito por el papa Gregorio Magno I, que fue escrito en 593, que es basado en los diferentes diálogos acerca de la vida de San Benito que tenía el papa Gregorio Magno I con los discípulos más allegados a dicho santo que fueron testigos de sus milagros en el día a día.

San Benito era hijo de un noble romano de Nursia, habiendo nacido en el año 480. Aunque fue conocido por ser una persona sumamente estudiosa, decidió abandonar Roma a los 20 años y convertirse en un ermitaño, en una cueva que se encontraba a las afueras de Enfide, luego de tener una revelación al encontrarse a Romanus de Subiaco. Después de ser un ermitaño durante tres años, siendo totalmente desconocido hacia el hombre, a San Benito se le reveló el diablo y le trajo a su imaginación una hermosa mujer que había conocido, pero él se quitó la ropa y rodo en un arbusto de espinas, de esta manera curando las heridas de su alma.

Entre sus milagros, podemos hablar de la vez que rompió un vaso que se hallaba envenenado luego de hacer la señal de la cruz sobre él; resucitó a un niño, después de que a este le colapsara la pared de una construcción encima; realizó distintos exorcismos y fue capaz de mover una piedra con el poder de sus oraciones.

Oración a San Benito de Nursia

Oh, tú  siempre glorioso San Benito,
modelo sublime de todas aquellas virtudes puras,
recipiente puro de la gracia del Señor.
Heme aquí,
tu humilde servidor, postrado ante ti.
Imploro a tu gran corazón lleno de amor
para que intervengas por mí
ante el  gran trono divino del Señor.

A ti recurro sin importar los peligros
que a diario me rodean.
Protégeme contra todos mis enemigos,
contra el maligno adversario en todas sus formas
e inspírame a imitarte en todos los aspectos

Que tu pura bendición esté siempre conmigo,
de modo yo que pueda huir lejos
de todo lo que no es agradable a los ojos de nuestro Señor
y evitar así las oscuras ocasiones del pecado.

Humildemente te pido,
que le pidas a nuestro Señor los favores y gracias de las cuales
yo estoy tan necesitado,
en las pruebas, miserias
y en las aflicciones constantes de la vida.

Tu corazón siempre lleno de amor más puro,
compasión y misericordia
hacia los afligidos
o con cualquier problema.

Tú nunca me has despedido sin consuelo
y asistencia a cualquiera que haya recurrido a ti.
Por lo tanto,
invoco tu poderosa intercesión,
con esperanza y confiado en que tú escucharás mis oraciones
y me alcanzarás la gracia especial y favor
que tan seriamente te imploro (pedir el favor a recibir),
si es para la mayor gloria de Dios
y el bien de mi alma

Ayúdame, Oh gran San Benito,
vivir y morir como un hijo fiel de Dios,
que sea siempre sumiso a Su santa voluntad,
para lograr la felicidad eterna del cielo.

Amén